Por las tardes y una vez terminadas todas las actividades de trabajo venían los momentos de esparcimiento, y en un lugar como este pueblito, pareciera ser que las horas no avanzan.
Primero era como punto de reunión para todos los jóvenes la cancha de básquetbol que se localizaba cerca de la escuela, el municipio y la iglesia el lugar era como muy céntrico para cualquier reunión.
Aquí se reunían los jóvenes para practicar el básquetbol a su buen entender, ya que no se contaba con un instructor que conociera y que enseñara la parte técnica, pero al asistir como les mencioné en mi sección anterior a las fiestas de otros pueblos se aprendía con sólo ver.
Los jóvenes de edades arriba de los 15 años y que no habían tenido la oportunidad de continuar sus estudios, se dedicaba a trabajar el campo en terrenos propios ó como mozos en otros terrenos y aquí se practicaba el intercambio que se conoce como guzona y que no es otra cosa que cuando alguien requiere de mano de obra para cultivar ó cosechar sus tierras y cultivos pedía la ayuda de quienes lo pudieran hacer en cuanto a que tuvieran tiempo y cuando estos requirieran de un trabajo similar el primero quedaba comprometido en pagarles también con trabajo de manera que en este caso no se percibía sueldo alguno simplemente era un intercambio.
Quien requiere del trabajo de otros, estaba obligado a proporcionarles la comida y generalmente estos trabajos se realizaban lejos del pueblo, es decir en el campo y al termino de la jornada era cuando de regresaban a practicar el básquetbol.
Yo tendría unos 9 ó 10 años de manera que aún no participaba en los juegos de básquetbol, en forma directa pero los que teníamos la misma edad siempre estábamos presentes aunque sea viendo.
Por la noche otro forma de esparcimiento lo era la música, para esto el pueblo se dividía en dos barrios, cada barrio tenía su casa de la música en donde se guardaban todos los instrumentos , cada barrio tenía su banda de música, en cada barrio había gente mayor que instruía a quien estuviera interesado en aprender la música y aprendían el solfeo a muy temprana edad especializándose a ejecutar el instrumento que fuera de su gusto ó bien adecuado a su edad y con el tiempo se convertirían en nuevos miembros de la banda de música de cada uno de los barrios. Cabe mencionar que de aquí han salido buenos músicos que han continuado sus estudios en el Conservatorio Nacional de Música lo que no deja de sorprender, ya que no es fácil salir de un pueblo tan olvidado y que sin embargo quienes lean esta historia pensarán que son producto de mi imaginación pero no es así, esto es totalmente verídico.
Primero era como punto de reunión para todos los jóvenes la cancha de básquetbol que se localizaba cerca de la escuela, el municipio y la iglesia el lugar era como muy céntrico para cualquier reunión.
Aquí se reunían los jóvenes para practicar el básquetbol a su buen entender, ya que no se contaba con un instructor que conociera y que enseñara la parte técnica, pero al asistir como les mencioné en mi sección anterior a las fiestas de otros pueblos se aprendía con sólo ver.
Los jóvenes de edades arriba de los 15 años y que no habían tenido la oportunidad de continuar sus estudios, se dedicaba a trabajar el campo en terrenos propios ó como mozos en otros terrenos y aquí se practicaba el intercambio que se conoce como guzona y que no es otra cosa que cuando alguien requiere de mano de obra para cultivar ó cosechar sus tierras y cultivos pedía la ayuda de quienes lo pudieran hacer en cuanto a que tuvieran tiempo y cuando estos requirieran de un trabajo similar el primero quedaba comprometido en pagarles también con trabajo de manera que en este caso no se percibía sueldo alguno simplemente era un intercambio.
Quien requiere del trabajo de otros, estaba obligado a proporcionarles la comida y generalmente estos trabajos se realizaban lejos del pueblo, es decir en el campo y al termino de la jornada era cuando de regresaban a practicar el básquetbol.
Yo tendría unos 9 ó 10 años de manera que aún no participaba en los juegos de básquetbol, en forma directa pero los que teníamos la misma edad siempre estábamos presentes aunque sea viendo.
Por la noche otro forma de esparcimiento lo era la música, para esto el pueblo se dividía en dos barrios, cada barrio tenía su casa de la música en donde se guardaban todos los instrumentos , cada barrio tenía su banda de música, en cada barrio había gente mayor que instruía a quien estuviera interesado en aprender la música y aprendían el solfeo a muy temprana edad especializándose a ejecutar el instrumento que fuera de su gusto ó bien adecuado a su edad y con el tiempo se convertirían en nuevos miembros de la banda de música de cada uno de los barrios. Cabe mencionar que de aquí han salido buenos músicos que han continuado sus estudios en el Conservatorio Nacional de Música lo que no deja de sorprender, ya que no es fácil salir de un pueblo tan olvidado y que sin embargo quienes lean esta historia pensarán que son producto de mi imaginación pero no es así, esto es totalmente verídico.
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