lunes, 22 de junio de 2009

una historia real (Continuación)

Por: Ruly

Después de la hazaña de haber caminado casi durante toda la noche por una sierra con un bosque tupido de árboles gigantescos y la lluvia intensa con sus rayos reventándonos los tímpanos cada vez que tronaban y esto era muy seguido, llegamos a la casa de mis abuelos y obviamente mi madre se dispuso a enterarse de la situación y yo tal vez me dispuse a cambiarme de ropa ya descansar, cabe mencionar que nuestro equipaje se había quedado en el camión y nos avisarían a la llegada del camión para recogerlos, y para que esto sucedieran fácilmente transcurrieron unos 15 ó 20 días.

Al día siguiente y como sucede en un pueblo tan pequeño, todo mundo sabía de nuestra llegada, de que el camión en donde viajábamos se había descompuesto y que habíamos llegado caminando casi al amanecer, y la gente llegaba a visitarnos siempre con un presente como es costumbre trayendo que los huevos de gallina, las tortillas, los frijoles todo generalmente comestible y con un espíritu de solidaridad y gusto por nuestro regreso aun cuando fuera por un problema de salud de mi abuelo.

Mis amiguitos vecinos y algunos compañeros de escuela se hicieron presentes y vino también la manifestación del gusto por mi regreso y nuevamente reiniciamos nuestra vida tal como lo era antes de mi partida.

Solo había un problema que ellos sí asistían a la escuela y yo no ya que había dejando truncado mi ciclo escolar en México ante la necesidad de regresar al pueblo y la incertidumbre de si volveríamos pronto a México.

Mi madre como todas las madres, preocupada por la educación de su hijo, se hizo presente ante la Dirección de la escuela, planteando la problemática que se nos presentó y explicando todas las razones, para que me dieran la oportunidad de terminar mi ciclo escolar en esa escuela, desconozco las razones que le expusieron, pero si recuerdo que no se me dio la oportunidad, más que como oyente, por tanto para el siguiente ciclo, tenía que repetir el año, si continuábamos en el pueblo. Esto obviamente le molestó mucho a mi madre, sin embargo no se podía hacer nada y así me tuve que esperar hasta el siguiente ciclo escolar.

La salud de mi abuelo siguió empeorando y finalmente después de algunos meses él falleció.

Como el abuelo era el sostén de la casa, era un hombre muy completo, lo mismo sabía de albañilería, carpintería, casería, sabía cultivar la tierra de maíz, fríjol, chile, árboles frutales como la naranja, el plátano el mango, la ciruela y también sabía cultivar la caña de azúcar para la producción de la panela (piloncillo), era un experto en el cultivo del maguey y la fabricación del mezcal de manera artesanal y por su preparación era un hombre muy importante en el pueblo porque para todo se le consultaba, de manera que el pueblo había sufrido una perdida valiosa y más aún la familia, por tanto mi madre se vio en la necesidad de buscar alguna forma de obtener ingresos, y le dieron la oportunidad de dar clases como maestra en la escuela primaria, pero posteriormente hubo la oportunidad de hacerse cargo de la oficina de correos ubicada en nuestro mismo pueblo, esta posición ya era como más formal ya que era un puesto creo yo que a nivel federal y si no por lo menos a nivel estatal, por lo que mi madre no dudó en aceptar.

El único inconveniente de aceptar este puesto era que nuestro retorno a México ya no sería posible en un tiempo corto.

Así sucedió de manera que para el siguiente ciclo escolar yo me inscribí para repetir el año y nos volvimos a establecer en el pueblo



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